miércoles, 27 de octubre de 2010

Edicion 100

A propósito de centenarios

Cien, parece ser un número que, solo al enunciarlo, encierra desde misterio, certeza, perfección, meta u objetivo intermedio, inicio y fin, prueba, referente, algo mágico; tanto en lo público como en lo privado, personajes y seres comunes utilizan el 100 con bastante frecuencia para marcar un evento o fecha o marca. Simplemente recordemos que se ha dado por llamar al hombre más rápido del mundo a quien recorra los cien metros en el menor tiempo posible, partiendo de cero; esa es la medida, aunque desconozco si desde los griegos la tenían establecida o es producto de la nueva era de los juegos olímpicos.

Cien días es el plazo que se fijan quienes toman posesión de un cargo de elección popular y a partir de ése momento contabilizan y anuncian obras e inversiones innumerables que marcarán el estilo de gobierno, siempre activo y pendiente de las necesidades más apremiantes de la población; no importa que los 1,095 ó 2,090 días restantes de gobierno, según sea el caso municipal o estatal, se la pasen nadando de a muertito con eventos cargados de frivolidades, inversiones inclinadas a favorecer a sus cercanos y llenando paginas y espacios mediáticos electrónicos con intrascendencias y puerilidades que ni a ellos les ha de importar.

Cien acciones en cien días rezaba la publicidad al inicio de la presente gestión de gobierno municipal de la capital; se convocaba a los medios para dar testimonio de cada una de dichas acciones, por mas ridículas que ellas parecieran, aunque nunca mas se diera seguimiento a ninguna de ellas; recordemos la pomposa inauguración de un sistema automatizado de control en el estacionamiento del centro comercial El Parián que, ya había sido implementado en la gestión anterior y como entonces, nunca funcionó más de diez días y es fecha que no funciona. Los cientos de miles gastados, (para seguir con el cien) se fueron al caño y no ha habido quien responda por la fallida acción.

Como no recordar aquella ominosa afrenta a la pobreza cuando el nefasto y de tristísima memoria, líder de la CTM, Fidel Velázquez, fue obsequiado con cien centenarios cuando cumplió un centenario de vida. La magnífica idea se le atribuyó a su lacayo, “la güera” Rodríguez Alcaine, igual de nefasto que el homenajeado.

Es de esperarse que los nuevos gobernantes que tomarán posesión inminentemente, se resistan a tal práctica mediática, aunque parece que ellos han comenzado, como si estuvieran en funciones, desde cien días antes.

Estamos en plena celebración por el cercano día en que inició el movimiento revolucionario en nuestro país, hace justos cien años. La Enciclopedia Hispánica, en su parte resumida del movimiento nos dice (la cita es textual): “entre 1910 y 1920 México fue sacudido por una serie de luchas y revueltas conocidas como revolución mexicana, que intentaron transformar el sistema político y social creado por Porfirio Díaz. La revolución mexicana, que contribuyo a formar el México contemporáneo, no tuvo un carácter homogéneo, sino que consistió en una serie de revoluciones y conflictos internos, protagonizados por los distintos jefes políticos y militares que se fueron sucediendo en el gobierno de la nación”.

Más adelante, en el mismo texto se cita: “La revolución mexicana, nació en un panorama de insatisfacción contra la política elitista y oligárquica de Porfirio Díaz, que había favorecido a los estamentos más privilegiados, sobre todo a los terratenientes y a los grandes capitalistas industriales”. El único nombre que se menciona en los párrafos precedentes es el de Porfirio Díaz ( no he manipulado el texto, simplemente lo he seleccionado, respetando el original y sin descontextualizarlo) y brota de inmediato una pregunta que cualquier lector se puede hacer: ¿cambia en algún sentido el análisis histórico si se sustituye el nombre de Díaz por el del ocupante de los pinos, sea cual fuere su nombre? El cargo de dictador cuatrianual, primero y sexenal ahora, no ha variado en lo mínimo; se mantienen las condiciones de desigualdad social o quizá son más profundas en la víspera del centenario.

Al igual que el bicentenario de la independencia, poco habrá que festejar en el centenario de la revolución; lo único que, según la revista HOLA!, la revista de sociales rosa que exhibe sin pudor a los políticos y artistas como si fueran la nobleza totonaca, pero que son los dueños incuestionables del país, repito, lo único que revolucionó a México, fue la esperada boda del siglo (siguen los cientos) del soltero más codiciado, el hijo de Carlos Slim con una heredera imperial de apellido Torruco, con antecesores de dilatada trayectoria política. La crónica de las revistas especializadas, serían la envidia del mismo Porfirio Díaz.

Solo para el remate, ¿sabía usted, aparte de los prominentes políticos que asistieron a la fiesta ofrecida, a quien se encargó el resguardo y la seguridad de las instalaciones y personas? Por si no lo adivinó: el ejército, fuerzas federales y policía del D.F.

Seguimos con centenarias apreciaciones. Cien participaciones en la sección de opinión de La jornada Aguascalientes desde detrás del mostrador se cumplen el día de hoy; ininterrumpidamente, lunes tras lunes, desde un no tan lejano uno de diciembre de 2008, ha aparecido esta columna. Me parece que es tiempo de reflexión sobre el análisis profundo y sereno de arar en el mar.

Es tiempo de repliegue para buscar espacios de expresión y acción acordes con los principios que decimos enarbolar. A lo mejor nos encontraremos, Usted y Yo dentro de …….le parece bien, cien años?

miércoles, 20 de octubre de 2010

Edicion 99

La Cosa Pública Asfixiada

Para alimentar una cada vez más cercana analogía: “Poco después del golpe de estado, el gobierno militar dictó nuevas normas para los medios de comunicación. Según el nuevo código de la censura, quedaba prohibido publicar reportajes callejeros y opiniones no especializadas sobre cualquier tema”.

“Apoteosis de la propiedad privada. No solo tenían dueño las tierras, las fábricas, las casas y la gente: también tenían propietario los temas. El monopolio del poder y la palabra condenaba al silencio al hombre común.”

“Era el fin de Crisis*. Poco podíamos hacer, y lo sabíamos”

Las palabras anteriores son de Eduardo Galeano, escritas en su libro “Días y Noches de Amor y de Guerra” p176-177; tercera reimpresión, 2009; Editorial ERA. (*Crisis, revista editada en Buenos Aires y de la que fue su fundador y director el propio Galeano).

Alimento para una analogía: “¿Qué mandó preguntar ahora Manuel Appendini, eh?, ¿Ahora qué?” y abunda: “Vamos a hacer todo lo posible por no deberle al Hidrocálido, a los Morales, a los Rivas……Appendini no me preocupa, La Jornada, en fin”.

Palabras expresadas por el Gobernador de Aguascalientes, Luis Armando Reynoso Femat, según nota periodística en La Jornada Aguascalientes del día 15 de Octubre de 2010 y firmada por la reportera Jennifer González.

Mas alimento para una analogía: Reproduzco un fragmento de nota periodística de la reportera de La Jornada Aguascalientes, Susana Rodríguez, del jueves 14 de Octubre en entrevista colectiva con el Rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes: “Enfatizó hacia los medios de comunicación una súplica para evitar entrevistar a quienes estarán inscritos para participar de la convocatoria como una forma de no perjudicarlos.” Y se afirma más adelante: “Yo si les pido que no hagan caso de campañas bravuconas, altaneras, golpeadoras, como luego se suelen dar de gente que usa los medios de comunicación como su único espacio porque aquí adentro no tienen resonancia.”

La plataforma sobre la que descansan los dos ámbitos que alimentan una analogía, señalados anteriormente, es lo que se llama “La Res Pública” o “Cosa Pública”; el uno, administra fondos públicos, el otro dirige una universidad pública. La intención subyacente en los dos es evidente, eliminar el carácter público. A los dos actores principales de éste desapego por lo público, coincidentemente les quedan muy pocos días en sus respectivos cargos a los que arribaron, uno por elección popular otro por elección no tan popular o como El mismo lo definió recientemente, por designación.

En el primer caso, acerca del manejo de fondos públicos con discrecionalidad y sin transparencia respecto de adeudos con los medios de comunicación, al menos quedó salvaguardado el derecho de pataleo como se manifiesta en la editorial de La Jornada Aguascalientes del pasado 15 de octubre. En el segundo, inexplicablemente el silencio es adoptado por petición expresa, vulnerando el carácter público de la institución educativa que se desempeña operativamente en bastante buena medida con fondos públicos; sin éstos, no es concebible su existencia.

Ambas partes persisten en los intentos de manipulación de una sociedad acrítica, sin voluntad, frívola, desinformada y conformista. Cualquier hecho o persona que tuviere el atrevimiento de disentir es avasallado por el autoritarismo y la represión vía mensajes en apariencia conciliadores; nada más alejado de la realidad.

El enigma persiste a pocos días de los relevos; ¿habrá cambio verdadero, no solo de personas? La experiencia marca momios en contra. Por lo pronto preparémonos para el vanguardismo del mando único; de Asia, Europa, América, África y Oceanía vendrán enviados, especialistas en seguridad pública para aprender de nuestra corporación las técnicas más avanzadas contra la delincuencia; que se apuren porque el día ultimo del año se acaba el vanguardismo.

martes, 12 de octubre de 2010

Edicion 98

Retrocesos en la Universidad Autónoma de Aguascalientes

Los hay quienes afirman que cualquier persona pecaría de ingenua si pensara que los movimientos político-partidistas que se generan en cualquier punto de la república, no tienen como telón de fondo el proceso electoral del cada vez más cercano 2012; que es una ingenuidad pensar que los funcionarios actúan por mandato constitucional y que los representantes populares están preocupados por el bien colectivo haciendo a un lado sus filias partidistas; que es ingenuo aseverar que hay movimientos sociales que no son tutelados por los intereses políticos; por supuesto afirman que hay fuerzas e intereses superiores no identificadas o sin deseos de identificar, como los grandes manipuladores de los destinos generales y que es una ingenuidad apartarse del prurito, entendido este en sus sinónimos de manía o hábito.

Por no manifestarme a favor de determinismos, convencido estoy que hay movimientos sociales apartados del prurito o que están encaminados a otro fin que no sea el de los pretendidos por quienes gustan del reduccionismo eliminando cualquier posibilidad de matices a los que debe ser sujeto cualquier debate.

Prurito es pensar que los de enfrente no deben de pensar; que el trabajador, solamente trabaje, que el profesionista, solo ejerza su profesión, que la ama de casa, atienda la casa, el chofer, conduzca y el estudiante se dedique al estudio; esos son los roles que les ha tocado ejercer y no deberá haber desviación alguna, aunque la estructura social abra sus espacios de participación individual o colectivamente.

Hago referencia a la inconformidad expresada valientemente por dos alumnos de la UAA, un hombre y una mujer, por evidenciar varias anomalías en el proceso interno de elección de consejeros y que ha trascendido a la sociedad en general por la desproporcionada sanción a que fueron sujetos: suspensión de seis meses, con las consecuencias que ello acarrea.

¡Cuánta fragilidad intelectual han mostrado las autoridades universitarias! Vuelven a las andadas: no es el primer caso de una reacción visceral e impensada en sus consecuencias, considerando que, a medida que pasa el tiempo, se les adelgaza la piel y sus respuestas son más virulentas; por casualidad, en otro caso, ése contra maestros y algunos trabajadores de la radio universitaria, el uso del ciberespacio jugó un papel relevante, aunque para el infortunio de los enjuiciados.

Es un hecho que dentro de las instalaciones universitarias hay limitaciones en el uso de la red internet , tanto para alumnos como para los académicos y sin embargo la difusión de la demanda se dio a través de las redes sociales; Es difícil imaginar esas restricciones en una institución de educación superior pública, pero es más difícil imaginar las restricciones al derecho de ejercer libertades fundamentales como es el de expresión. Solo falta que les exijan uniforme a los alumnos, falda cuadriculada a las alumnas y a los maestros que se presenten en sus cátedras con saco y corbata bajo amenaza de suspensión. El crisol del pensamiento universal hace agua.

Para desgracia mayor, es también un hecho sabido y comprobado que la sucesión de rector, ha mimetizado a los actores interesados en “sacrificarse” por la educación y el saber hacia el más puro estilo de los políticos en campaña; la universidad ha sido contaminada con las prácticas que estilan los partidos políticos en las contiendas electorales. Comidas con maestros y alumnos fuera de tiempos establecidos, ofrecimientos de cargos, organización de tribus de académicos ilustrados, golpes bajos y acciones de descalificación, son la norma actual en el campus universitario.

Pero hay voces solidarias al interior de la institución que se niegan a aceptar tal condición aunque hay una cuota de sacrificio de dos alumnos. Se convoca a manifestarse y surgen los buitres de la política de tercera que restan importancia a la protesta espontanea y quieren llevar agua a su molino; no les conceden a los alumnos la transparencia de su expresión de rechazo a las acciones represoras y rápidamente se erigen en promotores, sin ocultar sus intenciones para ocupar el cargo máximo.

Han dado muestras los alumnos de autonomía en casos de defensa de sus legítimos reclamos. A pesar de los intentos descalificatorios que se dieron hace un año en que se manifestaron en contra de la intención de reducción del presupuesto por parte del gobierno del estado; manifestación ordenada y pacífica que finalmente fue escuchada porque los argumentos fueron contundentes y pusieron a trabajar al congreso. Saben los alumnos deslindarse de la pretensión voraz de los advenedizos. Es el momento de hacerlos a un lado otra vez y exigir la revocación de la sanción a quienes hicieron uso de su derecho a la libertad de expresión.

Que no permitan la simplificación del hecho. No aceptar parroquialmente el prurito de que “son tiempos de sucesión y así debe ser”. Ellos sabrán asumir su parte en el proceso de designación de nuevas autoridades universitarias y serán factores de cambio dentro de la institución libres de influencias; sabrán ser los factores del cambio que requiere la universidad. Es tiempo de revisar y actualizar la ley orgánica. Es tiempo de cambios.

No todo es certificación de carreras, hay que voltear la mirada hacia la otra parte vocacional de la universidad, que es la humanista.

Y para finalizar, muchas personas se preguntan ¿solo hay dos candidatos para suceder al rector? Los medios mencionan solo a dos, pero me parece que son tres.

lunes, 4 de octubre de 2010

Edicion 97

Ni Perdón Ni Olvido

El titulo de esta colaboración no es una respuesta a la rayuela de La Jornada Aguascalientes del día 2 de Octubre pasado sino la respuesta a los denodados esfuerzos que, al paso del tiempo, hacen los gobernantes y los poderes facticos por restarle importancia a uno de los hechos de la historia reciente que han transformado la vida cultural, política y social de México.

Solo han transcurrido cuarenta y dos años del desenlace fatal en la Plaza de las Tres Culturas, del movimiento estudiantil que inició en Julio del memorable 1968; miles de jóvenes que se manifestaban pacíficamente fueron masacrados por instrucciones de los gobernantes de entonces; el máximo representante del autoritarismo, personificado por el nefasto Gustavo Díaz Ordaz y su lacayo pela naranjas Luis Echeverría Álvarez. El primero ya se fue a la tumba con su falso reconocimiento de responsabilidad y sus motivos, pero sin juicio alguno y el segundo, sigue, bajo el manto protector de su partido, negando cobardemente su participación en la decisión de asesinar impunemente a gente inocente.

Se quiso hacer creer a la sociedad de aquel entonces la idea de una conjura internacional comunista cuyo fin era desestabilizar al país, boicoteando la celebración de los juegos olímpicos cuyo inicio se dio el 12 de Octubre. Recuerdo fielmente haber visto y leído pequeños carteles en las ventanas de varios hogares con el siguiente texto: “este hogar es católico, no aceptamos propaganda comunista”; o éste otro: “cristianismo si, comunismo no”. De la misma manera, varias plumas orgánicas, defensoras a ultranza del régimen y nada gratuitas, así como voces “calificadas” en los medios televisivos y radiofónicos, se dieron a la tarea, de manera ferviente, a descalificar el movimiento estudiantil y conminando al desistimiento de toda “acción de rebeldía”.

Las buenas conciencias, incluido el clero, visualizaban la posible disminución o pérdida de sus privilegios y magnificaron las amenazas que se cernían sobre el país y que solo ellos percibían. Nada más alejado de la realidad; no se trató de una lucha por el poder sino de una reivindicación de derechos fundamentales. La sociedad se sumó al movimiento; padres de los estudiantes, sindicalistas, trabajadores, maestros, amas de casa, jornaleros se entregaron y apoyaron a los estudiantes porque en ellos depositaban su propia liberación de un régimen totalitario.

Recordemos el pliego petitorio, que por sí mismo echa por tierra todas las acusaciones de desestabilización; seis puntos que a la luz del tiempo parecen inocuos y donde no hay más que las validas exigencias de defensa de derechos humanos:

1.-Libertad a los presos políticos.

2.-Destitución de los generales Luis Cueto Ramírez y Raúl Mendiolea, así como también del teniente coronel Armando Frías del cuerpo de granaderos.

3.-Desaparicion del cuerpo de granaderos, instrumento directo de de la represión y la no creación de cuerpos semejantes.

4.-Derogacion de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal que tipifican el delito de disolución social, instrumentos jurídicos de la represión.

5.-Indemnizacion a las familias de los muertos y a los heridos, víctimas de la agresión del 26 de Julio en adelante.

6.-deslinde de responsabilidades de los actos de represión y vandalismo por parte de las autoridades a través de la policía, granaderos y ejército.

Seis puntos que solo reflejan una intención de liberación del autoritarismo y que las mentes calenturientas materializaban como complot internacional dados los movimientos de protesta en otras latitudes como Francia, Estados Unidos, Alemania Federal, Checoeslovaquia (todavía unificada), donde el conservadurismo y el totalitarismo tenía el mismo patrón de comportamiento que en nuestro país. Las demandas en estos países también fueron encabezadas por jóvenes que reclamaron respeto a sus derechos. Las reacciones también fueron paralelas: represión y muerte.

Solo se requería disposición al dialogo. La respuesta al pliego petitorio fue la brutalidad que cobró mucha sangre joven y muertes hasta el momento no cuantificadas. Más aun, no se ha hecho justicia, castigando a los directamente responsables de la agresión. Los que legitimaron la acción represora y todavía la aplaudieron , son los mismos que ahora piden criminalizar la protesta social y solicitan la militarización escudados en una lucha contra la inseguridad. A diferencia de quien ahora ostenta el poder federal, en aquel 68, su partido fue el único que a nivel legislativo elevó sus protestas por la desmesurada reacción del poder en turno.

A cuarenta y dos años de distancia de aquellos hechos y como cada año ha sido, se realizan balances sobre los efectos en el México actual. De inicio y como hecho fundamental, destaco el papel protagónico que cada vez asume con mas compromiso la sociedad civil organizada y que cobra sentido cuando es escuchada y deriva en cambios legislativos relevantes; la creación de algunas instituciones que, a cambio de fortalecerlas, el poder político se ha encargado de disminuir su importancia y reducirlas a simples oficialías de partes. Aun falta llegar al estado en que la sociedad incida de manera determinante en las decisiones de gobierno; el camino se marcó desde entonces, la sociedad avanza lenta pero firmemente.

La sociedad se moviliza con más conciencia ante el autoritarismo aunque falta el poder de articulación solidario de los diferentes frentes de lucha o protesta; el aislamiento ha sido el arma que de manera eficaz ha aprovechado el poder para evitar la agrupación de inconformes. La insensibilización a través de frivolidades es una herramienta muy utilizada: parece más importante las nupcias del líder de un partido con una mediocre artista o el gol del nuevo ídolo en el futbol inglés.

Cada año se acumula bibliografía sobre el hecho que se ha significado como un parteaguas en la historia reciente de México. La micro historia ha jugado un papel fundamental para seguir esclareciendo los hechos. Hay muchos protagonistas que dan sus testimonios con los que se ha tejido y bordado finamente la historia del 68. Para los interesados en la crónica, recomiendo uno de los últimos libros que escribió Carlos Monsiváis cuyo título “El 68, La Tradición de la Resistencia”. El “leitmotiv” del texto son los derechos humanos y la sociedad civil, que no tenían dicha identificación hasta unos años posteriores a los hechos. Ediciones Era es la casa editora que lo publicó en el año 2008 con motivo de los cuarenta años del movimiento estudiantil. A través de sus páginas se fortalece la consigna que durante muchos años he proclamado en público y en privado: “68, ni perdón ni olvido”.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Edicion 96

La otra guerr(ill)a de Septiembre

A la memoria de Carlos Montemayor

(1947-2010)

Sin pena ni gloria pasó prácticamente desapercibido el 23 de Septiembre. Alguna nota breve en La Jornada de México donde dieron cuenta de la próxima aparición de la edición 60 del periódico Madera bajo la promoción, entre otros menos visibles, de uno de los legendarios líderes del movimiento estudiantil del 68, Raúl Álvarez Garín.

Las buenas conciencias del país se han impuesto en el colectivo imaginario y en los diferentes medios masivos, intentando borrar la historia reciente; corrijo: están intentando ocultar la historiografía porque la historia jamás la podrán borrar aunque sí hay demasiados intentos por distorsionarla.

Además, les resulta muy rentable, en términos populares, remitirse con sus versiones cursis de una historia de doscientos o cien años y de la que solo los especialistas en el tema podrán legitimar o no las versiones presentadas por televisa. En verdad que la conmemoración de los doscientos años del inicio de la guerra de independencia les ha sido un negocio redituable; como nunca los televidentes se han volcado a los puestos y tiendas de revistas en búsqueda de la versión en video de la historia presentada en la pantalla chica.

País bizarro el nuestro donde se celebra una lejana y cuestionada independencia y no percibe o no quiere percibir la dependencia presente. Ya no se depende de la corona real sino del dólar real, el euro real, las transnacionales reales, la oligarquía nacional e internacional real. Sin prisas pero sin pausas, nuestro país acepta sin remilgo la dominación bajo la aceptación de condiciones impuestas más allá de nuestras fronteras.

El saqueo continúa impune, desde adentro y desde fuera, en colusión con los de adentro; nuestras riquezas fluyen hacia el extranjero en dimensiones y proporciones inimaginables y con magros beneficios o más bien personales beneficios a lo interno. Sentencia Noam Chomsky en su reciente visita a México con motivo de los cien años de la UNAM, en conferencia magistral, que el saqueo a México en los últimos 25-30 años ha sido de mayor proporción que el realizado durante la colonia.

Por supuesto que rubrico lo afirmado por el lingüista, activista político y crítico del Tecnológico de Massachusetts; basta con informarse de la situación del país, de su gobierno, de sus partidos políticos, de sus instituciones caducas, de los privilegios de muy pocos y las carencias de los mas, de las injusticias, de la política exterior, de la educación, de las desigualdades, del hambre, del desempleo, de la devastación del campo y un largo rosario de condiciones que hacen terreno fértil para que sigan entrando conquistadores de los que nos independizaremos cuando ellos decidan cambiar destinos y las riquezas se agoten.

Hace 45 años, en 1965, las condiciones no eran muy diferentes en nuestro país: se crearon fortunas inmensas amasadas bajo la sombra del poder político y económico. Campesinos fueron despojados de sus tierras y confinados a la miseria trabajando en sus legitimas propiedades pero para beneficio de los nuevos hacendados; el que se oponía era asesinado sin contemplaciones y nunca había culpables, menos responsables.

Los hubo quienes los defendieron intentando seguir los cauces que la ley marcaba y también fueron perseguidos, encarcelados, torturados, acosadas sus familias y amistades, hasta simples conocidos. Era el ejército y policía rural quienes se encargaban de la sucia tarea, protegiendo los intereses de los grandes terratenientes ligados al poder político.

Defensores que testimoniaron las injusticias cometidas contra las poblaciones campesinas, cansados de intentar transitar por las vías legales, optaron por plantear el cambio por la vía armada. Chihuahua, Sinaloa, Durango, Nuevo León, Jalisco, Guerrero, Michoacán, fueron algunos de los estados donde brotan con intensidad las inconformidades, al igual que en el D.F. (casualmente, los estados del norte del país, son los que están actualmente asolados por el crimen organizado).

Estos defensores, maestros rurales, muchos de ellos aunque los había doctores, licenciados en derecho y otros profesionistas y estudiantes, jóvenes todos ellos, decidieron actuar, orillados por las mismas autoridades, en la clandestinidad. Desarrollaron operativos contra efectivos del ejército, judiciales, rurales, bajo la consigna reivindicatoria de las clases oprimidas. Ya no hubo regreso.

Una de las acciones de la guerrilla, ya identificada como tal, fue el emblemático asalto al cuartel Madera en la sierra de Chihuahua el 23 de septiembre de 1965. Errores de logística, comunicación interior, falta de armamento y de estrategia militar, los llevó al fracaso en el intento; los caídos fueron exhibidos sin respeto ni pudor ante la población y los medios y aventados a una fosa común, aun cuando estaban identificados. Otros salvaron la vida y huyeron a la sierra, aunque posteriormente algunos fueron delatados, perseguidos, aprehendidos y encarcelados.

No hay movimiento social de generación espontánea. La acción tuvo lugar después de dar cuenta que por las vías legales era imposible avanzar en la impartición de justicia. Hubo muchos jóvenes soñadores quienes estuvieron dispuestos y muchos quedaron en el camino, a dar la vida por un ideal. La historia reciente tendrá en su tiempo el debido reconocimiento; dado que aun viven algunos actores de la parte represora y que se encuentran encaramados en el poder, tratarán de ocultar la historia. Era el PRI quien ejercía el poder a plenitud aunque con signos de debilitamiento, pero los ahora hijos y nietos de la revolución siguen siendo escuderos de la caterva de represores desde los más altos niveles, bajo una cortinilla de defensa de las instituciones.

El nuevo y póstumo libro de Carlos Montemayor, “Las Mujeres del Alba” (Ed. Random House Mondadori, col. Literatura, 2010) da cuenta testimonial de los hechos en Madera, bajo la óptica de las mujeres que estuvieron íntimamente ligadas a los guerrilleros que efectuaron el asalto al cuartel; madres, hijas, esposas, hermanas, tías y amigas son las protagonistas de éste libro de aparición justo en el mes de septiembre, el de la otra guerra.

Con ello, se cierra la serie de libros sobre el tema de la guerrilla en México con la autoría de Carlos Montemayor, siempre presente: “Guerra en el Paraíso” de 1991, “Las armas del Alba de 2003 y “La fuga” de 2007, es la trilogía que precede a su libro póstumo. Como los anteriores, recomendado ampliamente.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Edicion 95

Las celebraciones que nos esperan

Con la velocidad del rayo pasaron los festejos del por muchos tipificado como “perfomance” del bicentenario. El balance de los festejos no pasó la prueba del autoreconocimiento de identidad nacional que tanto se promocionó en los medios; el nacionalismo que pregonaban a cuatro vientos algunos locutores como los de la hora nacional, tan falsos como un billete de tres pesos, no logró aflorar el orgullo pretendido para festejar doscientos años de “independencia”. El mayor impacto de los festejos lo significó el mega puente decretado. Se sigue privilegiando la holgazanería en un país que, por sus condiciones de precariedad, necesita promover la cultura del esfuerzo y del trabajo. Esa fue, a decir de muchos entrevistados, una mas de las decisiones que contribuyen a torcer nuestra realidad.

Solo queda el recuerdo de un desfile pletórico de espectacularidad “Orlandiana”, “Hollywoodesca” o de un siempre esperado “desfile de las rosas”, cada inicio de año en California. Bien podrían compararlo con el mejor de los “parades”, no en balde la organización se le encomendó a un experto en éstos menesteres, de origen Australiano. Doscientos años no han sido suficientes para formar creadores mexicanos con talento suficiente para organizar grandes eventos; se sigue ofreciendo oro por los espejitos de los hombres blancos.

A menos de una semana de la fecha conmemorativa, poco queda en la memoria porque poco relevante hay que recordar. Se está gastando una carretada de dinero en la promoción (no se puede negar que tres mil millones de pesos es una verdadera fortuna, sin dar crédito a quien sostiene que ya son siete mil millones) aunque el ilustrado secretario de educación pobremente argumente que es una vez cada doscientos años. No importa que en Tabasco y Veracruz se inunden y no reciban recursos para paliar sus desgracias, mismas que han rebasado la capacidad de respuesta de los gobiernos afectados por las lluvias.

Mal fario le esperaba a la organización desde su concepción. Recordamos que han pasado por la responsabilidad de los festejos del bicentenario y centenario, personajes como Cuauhtémoc Cárdenas, el primero, que en muy mal momento político acepta la invitación del señor de las botas, de tan triste memoria; una vez cumplido su subterráneo y muy personal y siniestro propósito, avienta la toalla; nada relevante fue su transito en el cargo y, como era de esperarse, eludiendo responsabilidades porque no le cumplieron sus caprichos y como si desconociera el talante de su temporal jefe y su equipo.

Así pues, fue sustituido por Tovar y de Teresa, personaje de indudable capacidad intelectual, meritos académicos y conocimientos de la historia de México, de la que es un estudioso, pero que la responsabilidad no le sirvió ni para su muy dilatado currículum. Se desconoce si llegó a ejercer formalmente el cargo y lo único cierto es lo efímero del membrete.

Finalmente, se hace cargo o lo encargan, por el puesto al que arribó en la víspera a quien calificó de mezquindad el hecho de no hacer manifestaciones farisaicas de jubilo por las celebraciones del bicentenario. Y ya encarrerado, arremete nuevamente contra sus críticos por el excesivo e inútil gasto multimillonario (claro, él no tributa como la gran masa de Mexicanos); haciendo gala de su ilustración y presumiendo ser un hombre de gran mundo, en su “rally” de entrevistas, les espetó a sus detractores su “visión parroquiana”. Este señorito de apellido Lujambio debe estar pensando que los festejos aludidos son su “stairway to heaven” (con perdón de Led Zepelin) para el 2012.

Pero esto no se acaba hasta que se acaba, diría el filósofo de Güemez. Sólo hemos visto la primera parte del show. Así como antes del 16 de septiembre nos taladraron el cerebro con mini semblanzas de Hidalgo, Morelos, Josefa, Allende, Aldama, para la segunda parte del programa, nos esperan ansiosos Madero, Zapata, Villa, Obregón, las Adelitas, los corridos, etcétera, para ocupar los espacios televisivos y radiofónicos y, por supuesto, las llamadas telefónicas y los mensajes a celulares sin dejar pasar las redes sociales, twiter y facebook.

Así, en el acto primo de ésta comedia, no faltaron los oportunistas que estuvieron agazapados mucho tiempo y saltaron al escenario para reivindicar a “sus” propios héroes que también les dieron patria; adoradores de imperialistas y oportunistas como ellos, no dejaron de insistir en que la ocasión ameritaba levantarle el veto a Iturbide y elevarlo como héroe nacional digno de reconocimiento como consumador independentista.

Esperamos que no se les cuele Victoriano Huerta, en categoría de héroe, como ya se coló Benjamín Argumedo en el primer reality show identificado como “el coloso”. Y todavía declara Lujambio que en el desfile no veríamos canguros, por aquello del productor Australiano. De lo que estamos seguros es de que, sin obligación de conocer a fondo nuestra historia, sus asesores mexicanos, mostraron una visión sesgada de una parte de ella. Se impone el billete a la historia.

De algo tenemos que preocuparnos por la fecha de conmemoración del inicio de la revolución que es hasta final del segundo tercio de noviembre; como si pareciera un complot contra nuestro nacionalismo, contra nuestra identidad nacional, se le ocurre atravesarse en el camino a las fiestas de halloween, (que también se acercan a su bicentenario) y que para justificar el avasallamiento sobre nuestras tradiciones, ahora le llaman celebración por sincretismo y que en términos de consumo ya desplazaron al día de muertos; al puro estilo norteamericano, salen a la calle los chiquillos y las chiquillas a pedir “su calaverita”. Nos empacharemos de brujitas y calabazas huecas iluminadas con velas, disfraces de rostros ensangrentados y narices con verrugas y por supuesto las consabidas ofertas de todo tipo con sabor de muerte.

Una vez transitado por ésa fecha que relacionan con cuentos y películas de terror, nos dispondremos al otro horror publicitario para celebrar el centenario del inicio de la revolución mexicana. Después de toda la parafernalia mercadotécnica y oficialista, regresaremos a la realidad, la triste y cruda realidad. La clase política prepara, desde ya, el horror electorero del próximo año.

martes, 14 de septiembre de 2010

Edicion 94

Mezquinos y pecadores

Promocional numero uno.-Celebre usted y los suyos, las fiestas de independencia, disfrutando una suculenta big mac con los sabores del bicentenario y en la compra de dos paquetes, le regalamos un bellísimo sticker con los colores patrios para darle realce a la fazia de su automóvil. Recuerde, si Hidalgo y Morelos vivieran, en McDonald’s comieran.

Promocional numero dos.- No deje ir la oportunidad de celebrar el bicentenario en su casa nueva. A precios de la época colonial, con enganche mínimo y plazos hasta doscientos años para pagar, adquiera su residencia en Miradores de la Independencia, a unos pasos del, próximo a construirse, puente de Calderón.

Promocional numero tres.-A las primeras cien personas que se presenten en nuestra estación de radio, que cumplan doscientos años el 15 de septiembre, se harán acreedoras a una playera del Manchester United firmada por el chicharito Hernández; inútil presentarse sin su acta de nacimiento original.

Promocional numero cuatro.- Venga a dar el grito con nosotros a Las Vegas, gozando del magnifico espectáculo que con motivo de la independencia ofrecerá El Potrillo; por tan solo tres mil dólares, casi todo incluido; exija en la contratación su banderita de México. Aplican restricciones.

Realmente ridículo ¿verdad? Pues a un grado menos que ridiculez parecen las celebraciones oficiales por el bicentenario de la llamada e incomprendida independencia; cualquier acto, por cotidiano que sea, le han endilgado la palabra mágica “bicentenario”. Hasta el mediocre torneo de futbol lleva tal descripción, convertida en adverbio. Eventos cargados de frivolidad y por demás fatuos con un costo altísimo, hasta llegar a los tres mil millones de pesos, son la materialización de una interpretación cursi de la historia.

Nada escapa a la fingida euforia por una celebración, o mas bien una conmemoración, de un hecho al que han degradado su trascendencia. A base de publicidad contratada a especialistas extranjeros en la materia, en todos los medios posibles; revistas, periódicos, electrónicos, libros enviados a domicilio han tapizado el país. Declaraciones patrioteras forman parte de la campaña por parte de sujetos que destilan falsedad en su pretendido amor a la patria.

A escaso cuarto de siglo de la consumación de la independencia, México fue objeto de la mas ignominiosa mutilación de la mitad de su territorio, el mismo año en que tropas invasoras se metieron hasta la cocina y que jamás han salido del territorio continuando con la expoliación que se inició desde la llegada de los conquistadores y a la que no se le ve fin. Las riquezas de nuestro país han significado nuestra propia desgracia. Nuestra riqueza es ocasión de nuestra miseria.

Las celebraciones han pretendido poner un velo oscuro a la realidad que nos aqueja y al fracaso de gobiernos ineptos y apátridas, corrompidos hasta la medula desde tiempos inmemoriales, amen de una sociedad a la que han empujado al barranco de la abyección.

Después de transcurridos doscientos años, ¿de quien o de que somos independientes? Los recursos naturales y franjas enormes del territorio nacional han sido y son explotados por extranjeros como es el caso de la minería y las playas del país; la banca ha pasado a manos de quienes nos independizamos casi en su totalidad, como es el caso de los bancos más importantes de “la madre patria” y nuestros vecinos del norte. Los enormes recursos financieros obtenidos aquí, han servido para apuntalar su solidez allá, en su país de origen, donde no les es permitido operar como lo hacen en nuestro país.

Es difícil concebir independencia cuando hemos perdido soberanía alimentaria y tenemos que importar granos, aunque sean transgénicos, que en los países de origen no son permitidos para el consumo humano. Es también difícil concebir independencia cuando hemos transitado a la dependencia energética con gasolinas importadas desde la India hasta el cuarenta por ciento de la necesidad nacional, mientras la refinería “del bicentenario” ni siquiera tiene los planos terminados.

Mas difícil de concebir independencia cuando hemos hecho del país un paraíso de importaciones piratas hasta de banderas nacionales e imágenes de la virgen de Guadalupe fabricadas en China, Taiwán, Malasia, Corea del Sur o artículos electrónicos de India, de la mas baja calidad posible, destrozando a la industria nacional, olvidada en su fallido fomento y bajo el estigma de una globalización económica.

Uno de los principios básicos de la independencia es la libertad. No puedo celebrar el ser un país libre cuando transitamos por sus carreteras con temores fundados de asalto; tememos encontrarnos con bandas criminales o con el ejercito. Sabemos a donde nos dirigimos pero no sabemos si llegaremos. Lo mismo sucede en las ciudades: nos movilizamos con incertidumbre por las calles sin tener la certeza de seguridad, ahora con el temor agregado de no ser victimas de “daños colaterales”.

La lista es larga en cuanto a motivos que nos hacen difícil celebrar una independencia que no tenemos; sumemos el secuestro de que somos objeto como sociedad por parte de los políticos profesionales a los que se ha adherido últimamente un sector importante de la jerarquía católica, que ahora pone a prueba a las instituciones de gobierno con sus declaraciones retadoras y queriendo que olvidemos la historia; ahora quieren vender la idea de solidaridad independentista declarando que Morelos e Hidalgo nunca fueron excomulgados; ¡¡cinismo con agua bendita!!

El atildado y relamido metrosexual secretario de educación pública, Alonso Lujambio, encargado de los festejos del bicentenario y centenario, recula en su declaración original de respetar a quien no deseara festejar los eventos y arremete luego contra ellos tipificándolos de mezquinos. Por su parte la desbocada jerarquía de la iglesia católica a través de su inefable vocero, declara que quien no festeje la gesta de independencia, comete pecado de omisión. De ése tamaño se las gastan.

Me sumo a los muchos que no celebrarán por los mismos y muchos más motivos expuestos y nos declaramos listos para formar el PMP, partido de los mezquinos y pecadores. Se aceptan adhesiones.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Edicion 93

S(p)obre el IV informe

Solo aquellos que tienen por ocupación profesional o por mandato ciudadano el quehacer político se dieron cuenta de que el ocupante de los pinos, ha rendido, o mas bien presentado su cuarto informe de gobierno. Probablemente aquellos que también recibieron la llamada telefónica en la que, sin posibilidad de replica o reclamo y soportaron el discurso, se recetaron una capsula informativa de los “logros” de la administración (como nunca he invitado a ese señor a mi casa ni a mi negociación y menos a sus brillantes estrategas publicitarios, en cuanto me dí cuenta del remitente de la llamada, colgué el auricular: siempre he considerado una intromisión a la privacidad ese tipo de comunicaciones).

Decía pues que fuera de ellos, a pesar de la avalancha informativa en todos los medios escritos y electrónicos se dieron cuenta del evento. Lo que mas ha permeado en el animo de la población es el hecho de haber terminado con el “día del Presidente”, pero muy pocos han recapacitado en la sustitución del día del informe por el del mensaje con motivo de……(en este caso, el IV informe).

En forma excesiva, los días previos a lo mandatado por la constitución, el triunfalismo se exhibe groseramente tratando de inducir a la población a pensar que estamos “casi en el paraíso” con la acotación respectiva de que “todavía falta mucho por hacer”, “con decidida unidad, lograremos el México al que aspiramos”, “hemos avanzado aunque tenemos un largo trecho por avanzar”, “estos logros no han sido posibles sin la participación decidida de todos los mexicanos y mexicanas”, “apegados a derecho……..”, “atendiendo a los reclamos de la sociedad”, etc., etc.

Así, en cumplimiento a lo establecido en el artículo 69 de la constitución, vía el anodino e inepto secretario de gobernación, se entregó en el congreso de la unión al presidente de la mesa directiva el IV informe de gobierno con sus respectivas 628 copias para los Diputados y Senadores, de los que me permito dudar den lectura. Al día siguiente y sin los sobresaltos de una posible interpelación, reunió a los cuates en palacio nacional donde ha dirigido un mensaje de una hora y veinte minutos de “exitosa gestión”.

Como era de esperarse, el eje central del discurso, como todos los anteriores, lo fue su llamada guerra contra el crimen organizado, rebautizada como lucha contra la inseguridad. Y que mejor enmarcarlo con la detención, sin disparar un tiro, del capo apodado “la Barbie”, aunque salpicado de sospechas sobre la forma y el destino final del tan dispuesto y hablantín capo (¿será por eso su sonrisa?).

La numeralia divulgada sobre los cuatro años de su fallida gestión es difícil de asimilar, sobre todo por la inaccesibilidad a la comprobación, dada la opacidad de la información. Pongamos solo dos ejemplos que contrastan con la realidad cotidiana en nuestros universos: educación y salud. En cuanto al sexenio del empleo, se ha cuidado de no tocar el tema por lo desastroso de los resultados, aunque pregone los cerca de 600,000 empleos creados en lo que va del año, enfatizando histriónicamente su inscripción al IMSS. El déficit supera los cuatro millones.

Dice que se han incorporado al seguro popular 37 millones de personas y al paso que se lleva, se tendrá una cobertura del cien por ciento al final del sexenio; es decir medico, medicinas y tratamientos para todas las personas que lo necesiten. ¿registrar o credencializar es sinónimo de servicio? Baste solo preguntar a cuantas personas se quiera, en cualquier sector de la ciudad y encontrará la respuesta que se acerca mas a la realidad.

Dice también que se han entregado 10 obras hospitalarias por semana para destacar la inversión en infraestructura de salud, la mayor en la historia, ya sea a través de construcción, remodelación o ampliación de hospitales y clínicas. Es una pena para Aguascalientes que no se incluya en las estadísticas puesto que aquí no se ha dado luz verde a la nueva y muy necesaria clínica del IMSS, reclamada hace varios ayeres. Tampoco, a decir del gobierno del estado, se han radicado los recursos para terminar el nuevo hospital Hidalgo, aunque hacienda afirma lo contrario.

No se han dado cuenta que incontables derechohabientes del IMSS prefieren empeñar algún bien para obtener recursos y atenderse con médicos particulares, dada la ineficiencia y tardanza de los servicios médicos y hospitalarios que obligadamente deben prestar. Tampoco se dan cuenta del “goteo” a que son sujetos en medicamentos quienes están bajo tratamiento.

En cuanto a educación, presumen los documentos oficiales en la página de la presidencia, la rehabilitación de 34,000 escuelas de educación básica, con baños, techos, bardas y pisos de cemento que antes no tenían. Destacan también que ahora las plazas de maestros no se heredan ni se venden ya que ahora se ganan por concurso. ¿Y la calidad educativa donde quedó?. Como muestra del fracaso, solo hay que remitirse a los resultados de la prueba ENLACE. La loza que lleva en los lomos el gerente de los pinos en materia educativa se llama Elba Esther; mas bien habría que pedirle a ella un informe.

Así podemos pasar por los restantes ocho puntos como el combate a la pobreza, austeridad y finanzas publicas, reforma económica, reforma en telecomunicaciones, reforma laboral, reforma regulatoria, combate al crimen y reforma política. Quisiéramos creer en resultados positivos y verificables, pero cuando se incrementa en cinco millones el numero de pobres, cuando se privilegian a los dos consocios televisivos, cuando se pierde terreno ante el crimen organizado, cuando se retrasa la reforma política, la laboral y la regulatoria y obedecen solo a intereses partidarios y de grupo, cualquier informe resulta increíble.

Cuando se accede a la página de la presidencia aparece un apartado que se llama: “10 puntos para transformar México”. Es un plagio el titulo o bien ya se decidió el señor de los pinos a ser el principal promotor de los postulados de su adversario principal en el 2006. Ciertamente unos intentos de programas los ha copiado aunque descafeinados. Me refiero al proyecto alternativo de nación que ha presentado desde antes Andrés Manuel López Obrador en el que pone a discusión justamente “10 puntos para transformar México”. Se que no les gustará a algunos la coincidencia, pero ahí están los documentos.

martes, 31 de agosto de 2010

Edicion 92

Democratizar el Acceso a los Medios de Comunicación

Dos notas, de grado de preocupación diferente, aparecen el mismo día; las dos en primera plana y justificadamente califican para la de ocho. Una: 72 migrantes, centro y sudamericanos, 54 hombres y 18 mujeres, indefensos, fueron ejecutados en San Fernando, Tamaulipas. Espeluznante por si misma tal realidad. Inimaginable y fuera de nuestra capacidad de comprensión. Dolorosa y triste noticia que reabre heridas y las hace más profundas; pensamos que no se repetirían casos como el de Acteal. El sueño Americano se truncó en México y no haber aceptado enrolarse en las filas del crimen organizado fue como firmar su sentencia de muerte.

El caso salió a la luz gracias a la denuncia de un sobreviviente Ecuatoriano; pero la denuncia destapó la cloaca al poner al descubierto la corrupción imperante en las instancias gubernamentales. Surgen preguntas: ¿Cuántos migrantes habrán muerto en similares condiciones antes de ésta masacre, sin que nadie se entere?, ¿Cuántos migrantes habrán aceptado la opción de incorporarse como sicarios, ante la disyuntiva de plomo o plata?, ¿Cuántos migrantes fueron asaltados por delincuentes y autoridades y permanecen en México errantes?. Ellos tienen el perfil perfecto para reclutarlos en el crimen organizado: sin documentos, sin identidad, origen mas allá de nuestras fronteras, sin antecedentes penales ni de trabajo en nuestro país.

La Secretaría de Gobernación vuelve a exhibir su ineficiencia ahora a través de su oficina encargada de asuntos migratorios que por cierto, encabeza una connotada funcionaria de negra memoria cuando, en otro cargo, esfumó miles de millones de pesos que debían ser destinados para ayuda en casos de desastres naturales. Ahora tendrán que lidiar en el campo diplomático con los países de donde son originarios los ejecutados. Queda mucho por hablar de éste Dantesco caso.

La otra noticia del día 25 que ocupó los titulares de todos los medios lo fue la presentación de las observaciones preliminares sobre la libertad de expresión en México, por parte de los relatores de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Catalina Botero y Frank La Rue, respectivamente. El principal tema-objetivo de su visita en nuestro País se refiere al aspecto de la seguridad de medios y periodistas como obligación del Estado quien debe garantizar y cumplir el derecho a la libertad de expresión así como el derecho a la información de los ciudadanos.

En este punto, concluyen los relatores que “la concentración en la propiedad y el control de los medios de comunicación limita seriamente el vigor, la diversidad y el pluralismo en el debate democrático en México”. Hacen también “un llamado al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Union para adoptar una legislación que permita desconcentrar el monopolio de los medios para generar un espacio mediático plural y accesible a toda la población asi como establecer procedimientos sencillos para que las comunidades indígenas puedan hacer uso de frecuencias” (Fuentes: reportaje de Emir Olivares y Georgina Saldierna y entrevista con Carmen Aristegui).

Tuvieron que venir relatores especiales de organismos internacionales y otorgarles credibilidad cuando en nuestro País se habían hecho los señalamientos pertinentes al respecto como es el caso del punto 3 que ha propuesto para el debate nacional Andrés Manuel López Obrador en su proclama de “10 puntos para transformar México” y que, salvo contadas excepciones, los medios no le dieron la difusión que ahora se da a las conclusiones de Botero y La Rue. Los mismos medios que descalificaron la propuesta, son, todos ellos, los que difundieron sin cortapisas las recomendaciones referidas. Veamos la propuesta de AMLO:

“Democratizar el acceso a los medios de comunicación y a las nuevas tecnologías. Se promoverá la libre competencia y desconcentrará el otorgamiento de concesiones del Estado para evitar los monopolios de la radio y la televisión.

Abrir los canales de televisión y de radio suficientes para brindar éste servicio público indispensable y acabar con los monopolios. Se promoverá una ley que impida la concentración en unas cuantas manos y regule la relación de los medios con la sociedad y el Estado

Garantizar el derecho a la información de los Mexicanos enriqueciendo figuras como el derecho de réplica y la obligación de informar asuntos de interés público. Crear una Defensoría del público y de los derechos de la audiencia, encargada de recibir y canalizar consultas, reclamos y denuncias del público de la radio y la televisión. Crear un fondo de fomento para la producción de programas educativos y culturales. Vincular la formación educativa y los contenidos de la televisión. Promover el cine nacional en la televisión abierta y por cable.

Promover el acceso de toda la población a los medios de comunicación. La radio y la televisión son un servicio público de interés nacional y son esenciales para el desarrollo cultural y social de la población.

Establecer medios públicos para garantizar el derecho a la información, reflejar la pluralidad política, étnica, social y cultural de los Mexicanos.

Impulsar y garantizar el funcionamiento de medios comunitarios como radios y televisiones locales y regionales que permitan el acceso y el manejo de estos medios a pueblos indígenas, campesinos, jóvenes, además de escuelas y centros culturales.

Garantizar el acceso universal a la Internet, como un derecho ciudadano”.

(Fuente: Periódico Regeneración. Agosto 2010. Año 1 numero 8. Pag. 4)

Hay mucha similitud en las dos propuestas y seguramente que cuando se entregue el documento definitivo de los relatores internacionales, encontraremos muchas más. Podemos empezar a debatir las que ya se han presentado; ninguna de las dos es un documento acabado. Hay que analizar los textos completos y elaborados por especialistas en el ramo, por lo pronto, las sintesis quedan para su análisis.

martes, 24 de agosto de 2010

Edicion 91

Algunos paralelismos

Ryszard Kapuscinski, periodista sin par, nacido en Polonia en 1032 y fallecido hace sólo tres años, tenía un compromiso indeclinable en su profesión o mas bien un tema en su vida: los pobres. El tema de los pobres le definió su concepción del tercer mundo; afirmaba convencido: “El tercer mundo no es un término geográfico (Asia, África, América Latina) y ni siquiera racial (los denominados continentes de color) sino un concepto existencial. Indica precisamente la vida de pobreza, caracterizada por el estancamiento, por el inmovilismo estructural, por la tendencia al subdesarrollo, por la continua amenaza de la ruina total, por una difusa carencia de soluciones”. Para él, “ni la pobreza ni la opresión pertenecen al orden natural de las cosas”.

Su intensa vida como periodista lo llevó por muchos años a viajar por el mundo hasta convertirse en ciudadano global; viviendo, registrando con palabras y fotografías hechos, situaciones y acciones, muchas de ellas poniendo en peligro su propia vida. Se involucraba tanto en su tarea que rechazaba la comodidad de los hoteles de lujo a donde se alojaban los corresponsales de los diferentes medios del mundo; seleccionaba los lugares cercanos a donde se generaba la nota a riesgo de contraer hasta enfermedades que amenazaran su existencia.

Por más de veinte años vivió en diferentes puntos de África; con ese antecedente afirmaba convencido, acerca de los deberes de un corresponsal de una agencia de prensa y sus dotes: “Debe ser testigo de todos los acontecimientos de relevancia que se producen en un territorio de treinta millones de kilómetros cuadrados (la superficie de África), debe saber lo que está ocurriendo al mismo tiempo en los cincuenta países del continente, lo que ha ocurrido allí antes y lo que puede suceder en el futuro, conocer por lo menos la mitad de las dos mil tribus que conforman la población africana, dominar cientos de detalles técnicos…”

Son éstas solo algunas reflexiones que he tomado textualmente del libro “Los Cínicos No Sirven Para Este Oficio” (Ryszard Kapuscinski. Edit. Anagrama, serie compactos. 2002. Cuarta edición en español, 2008, Barcelona. Traducción de Xavier González Rovira).

La lectura plana de sus textos o entrevistas que le realizaron en vida por todo el mundo (textual) o de sus participaciones en mesas redondas y coloquios nos deja ver al periodista con oficio, sensible a hechos que por lejanía o cotidianeidad pasan desapercibidos o no penetran en el área de interés de la inmensa mayoría de las personas. Pero en sus textos hay un claro uso de un metalenguaje que nos lleva a interpretaciones, a veces, hasta con posibilidad de leer lo que no está escrito; más bien lo que nos ha querido transmitir.

No es solo el reportaje lo que leemos sino el mensaje que, mientras más elaborado, le da un toque de universalidad; lo que describe de un lugar específico, es lo que sucede en otros ámbitos y lugares o grupos o ciudades o países.

De ahí que, bajo esa premisa, me he permitido extraer del mismo libro en referencia un fragmento de una larga respuesta a pregunta de su entrevistador, Andrea Semplici en 1999. El marco de referencia lo conforma el tema de los sueños desvanecidos a raíz de las independencias de los países Africanos. Luego de reconocer como acierto el respeto o la invulnerabilidad de las fronteras de los países independientes, Kapuscinski agrega:

“…Pero no se tuvo la voluntad de evitar un fenómeno negativo: las nuevas clases dirigentes africanas ocuparon, simplemente, el lugar de los viejos patronos blancos. Heredaron de ellos de un día para otro, privilegios y poder. Una élite negra sustituyó automáticamente a los colonialistas blancos. Esta es una de las razones del completo fracaso de los nuevos estados. No hubo nuevas reglas, no hubo una nueva forma de administrar. No fueron transformados el estado o los mecanismos económicos. Todo siguió igual: los nuevos patronos negros tenían los mismos privilegios que sus predecesores blancos. No tardaron mucho tiempo en comprender los engrasados mecanismos de la corrupción. La independencia no modificó la estructura del poder blanco: aquí están las raíces del naufragio de África. La lucha por el poder alimentó las rivalidades entre las etnias y las diferentes tribus: la administración se transformó en un campo de batalla para repartirse la riqueza nacional y el poder político. La corrupción se fue extendiendo y los conflictos fueron inevitables.”

Es probable que, por naturaleza humana, los comportamientos sociales sean similares, lo mismo en países de África que en América Latina; el único rasgo común es su condición de países colonizados. Independientes unos hace doscientos años y otros, en el continente negro, hace sólo cuarenta o cincuenta. Países de uno y otro continente expoliados antes y ahora siempre que existan riquezas naturales

Es el lector quien se dará a la tarea de hacer las reflexiones acerca de lo planteado y sacar sus propias conclusiones sin forzar situaciones. En un análisis de la situación en que se encuentra nuestro país y sus hechos recientes en la década que esta por terminar, Yo encuentro algunos paralelismos.

lunes, 16 de agosto de 2010

Edicion 90

Diálogos por la seguridad

Tal y como lo anuncié en la reciente reunión de colaboradores de La Jornada y obligado por la circunstancia del momento, escribo mi contra réplica al Diputado Jesús Martínez, líder de la bancada Panista en el Congreso Estatal; en virtud de que, ingenuamente, no esperaba semejante puerilidad en la réplica del Diputado (que por cierto me anunció personalmente), a mi columna anterior solo me resta aplicar la sentencia filosófica de ese gran pensador Mexicano contemporáneo de nombre Enrique Bermúdez, apodado “el perro”: …………….Tirititito.

No importa que haya rehuido el debate sobre el laicismo o sobre la defensa de la economía popular al que, por cierto, se mediatizó tardíamente, con declaraciones faltas de credibilidad, habiendo tenido oportunidad de actuar o al menos manifestarse antes del nuevo hachazo. No es de extrañar tal actitud, menos cuando hay confesión pública de plegarse a dogmas y evitar siquiera la discusión. Si la verdad revelada es su arma, entonces poco hay por hacer.

Es recomendable que acuda a la lectura del cuadernillo titulado “el compromiso y la conducta de los católicos en la vida política” que divulga la congregación para la doctrina de la fe, de fecha 24 de noviembre de 2002 y firmado por el entonces prefecto y ahora Papa, Joseph Ratzinger, esperando que se reduzca su silvestrismo en sus posturas públicas.

Recurrir a simplicidades como asegurar, apuesta de por medio, que su demonio favorito, El Peje, contenderá por un partido diferente al que lo postuló en el 2006, es francamente otro infantilismo que seguramente le obliga a dormir con la luz prendida.

Doy vuelta a la página haciéndome un par de preguntas: ¿toda la bancada Panista y su militancia respaldarán a su líder incondicionalmente? ¿O se ajustarán a la definición corriente de que en México el líder no precisa de seguidores, según plantea Monsiváis en su libro “El 68, la tradición de la resistencia”?. Son preguntas.

Pero más importante para el lector que un duelo de diatribas, debe ser la serie de reuniones que sostuvo el ocupante de los pinos con algunos sectores y actores sociales para buscar consensos sobre la forma en que se deberá atacar el problema de la inseguridad en el país. En lo particular, me parece que surgieron mas dudas acerca de la efectividad con la que el gobierno federal está llevando a cabo su guerra contra el narcotráfico. En principio porque no hubo verdadero dialogo ya que a cada cuestionamiento sobre las acciones de gobierno federal respondió el convocante con dosis de molestia y hasta de ira.

Partidos políticos, empresarios, académicos, intelectuales, columnistas, lideres religiosos, investigadores, representantes de organizaciones civiles, especialistas en tema de seguridad y gobernadores y, por supuesto, autoridades de gobierno y jefes militares así como autoridades del poder judicial se dieron cita, en varias sesiones de trabajo en el campo Marte, para analizar la situación de la seguridad en México.

Dió la impresión de que fueron incluidos todos los sectores de la sociedad y del quehacer político por lo que estaría cubierto el abanico de opiniones y propuestas, pero lamentablemente no fue así; faltaron, por ejemplo, las representaciones de las cámaras legislativas, justificando la presencia de los partidos políticos, pero los que se dedican a hacer leyes, tan necesarias en este objeto, no fueron requeridos. Faltaron también como protagonistas del fallido dialogo, los gobernadores electos que tomarán posesión en unos cuantos meses. No se le ve utilidad alguna a la sola presencia de gobernadores cuyo único objetivo inmediato es entregar el cargo.

Algunos de los gobernadores que asistieron a dichas reuniones y que hicieron uso de la palabra, buscaron alguna forma de deslinde sobre el problema; navegaron entre las responsabilidades en los ámbitos locales y federales y en general, extendieron la mano para solicitar más recursos y armamento; se cuidaron de guardar las formas al dar un supuesto apoyo al gerente de los pinos.

No se pudo evitar en ningún momento y gracias a la grosera promoción de algunos de Éllos en colusión con los medios electrónicos y algunos diarios de circulación nacional al contemplar la cita como plataforma electoral con miras al 2012; tal fue el caso sin rubor del “gel boy”, el gavioto Peña o el exhibicionismo de Fidel Herrera. Siete de los treinta gobernadores asistentes (faltaron el de B.C. y el de Morelos) ni siquiera se tomaron la molestia de hablar, entre Ellos el de Aguascalientes; se reservaron sus estrategias para que no se las fueran a plagiar en otros estados.

En resumen, a éstos diálogos solo se les ha visto como una edición revisada de aquel famoso Acuerdo para la seguridad y la legalidad de hace dos años. Han quedado registradas las participaciones sin dirección ni rumbo y, nuevamente, un catalogo de buenas intenciones del ejecutivo, aunque demasiado tarde como ha sido el sello del sexenio.

De nada sirvieron las cifras mostradas en la primera reunión, por el titular del Cisen y el de la PGR; no hay acuerdo entre ellos, pero lo que es insoslayable y preocupante es la cifra oficial de 28,000 muertos en lo que va del sexenio. Cifra que solamente ha servido para insensibilizar gradualmente a una sociedad temerosa de ser, en lo individual, una victima más de “los daños colaterales”.

Si atendemos a los hechos, particularmente la militarización del país, me temo que se están creando las condiciones para legitimar un estado autoritario y represor. El congreso de la unión ha permanecido sospechosamente omiso ante la situación, sin dejar obviamente, de que algunos de sus prominentes voceros lancen criticas al régimen para dar la impresión de oposición y pluralidad.

Mas de lo mismo: poca acción, promesas de mejora, reuniones sin conclusiones, estrategias fallidas, petición de unidad y solidaridad en torno a quien sabe quien o qué.

martes, 10 de agosto de 2010

Edicion 89

Legislando Desde el Púlpito o Predicando Desde el Congreso

Seguramente ha escuchado en mas de una ocasión la frase: “yo no leo ni escucho las noticias para no amargarme la existencia” de uno o varios de sus cercanos o, peor aun, de los poco o nada cercanos u ocasionales contertulios. Por supuesto que no es nada original el escape, solo basta recordar, aunque moleste y duela al ex presidente de negra memoria, lengua larga e ideas cortas, Vicente Fox cuando felicita, en gira por el estado de Querétaro, a una anciana que no sabia leer ni escribir; motivo suficiente para que le diagnosticara felicidad futura al no poder leer periódicos. El mismo, de forma cínica confesó que leer las noticias le amargaba la existencia.

El y los que afirman lo mismo, en ejercicio de sus libertades, deciden esconder la basura debajo de la alfombra, pero la basura ahí está. Ellos deciden negar lo evidente aunque sean victimas de las deficiencias del sistema o de las injusticias del mismo; es mas cómodo asimilar la nota frívola o rosa que reconocer la realidad. Se confinan al “no se puede hacer nada” o al “que quieres que hagamos”. Los mas inquietos y en conciencia de su situación llegan a proponer: “hay que hacer algo” aunque reconocen impotencia para la acción.

Pero hay quienes sí conocen y reconocen la realidad, la cruda realidad, pero deciden ocultarla sin atreverse a negarla y que teniendo alguna posibilidad de transformarla prefieren anteponer sus mezquinos intereses y aprovecharse de la confusión social o el desencanto generalizado. No desconocen que la sociedad es acrítica por comodidad ni desconocen que las posibilidades de tener una sociedad organizada y exigente son, hasta el momento, remotas. El aquí y ahora es su sello en su actuar. El incumplir no les quita la tranquilidad.

Por el contrario, tienen el cinismo de salir a la luz pública, asaltando los espacios de los medios de comunicación, ya sean estos privados o públicos, envueltos en un aura de pulcritud y honestidad asombrosa; las mentiras y el engaño les brotan con una naturalidad que casi convence. Supongo, estimado lector, que adivinó de quien o quienes se trata; si no lo a adivinado, le ayudo un poco: son los políticos, representantes y funcionarios que han perdido el sentido de la realidad al momento que ocupan los cargos que les fueron conferidos.

Le voy a dar un pequeño ejemplo solo como aperitivo. Nuevamente toma lugar en los medios la intentona de subir el precio del pasaje en los autobuses urbanos; de $5.50 a $6.00 es la pretensión de los concesionarios. Declaraciones van y vienen. Promesas de modernización del parque vehicular y vigilancia de las autoridades para que así sea. Por supuesto que no existen estudios transparentes que justifiquen el incremento. El impacto en la economía popular los tiene sin cuidado al fin que los que deciden no viajan en autobús. ¿Quién conoce a los miembros de la Comisión Estatal del Transporte? ¿Dónde está la comisión de trasporte publico del congreso de Estado? Seguramente prejuiciando a quienes se quejan por un tostón de más.

De ésto no habla en sus colaboraciones ni apariciones en los medios el presidente del grupo parlamentario del PAN en el congreso local. Prefiere exhibir sus odios obsesivos aunque sea disparatadamente y con desproporciones que solo caben en su cabeza cuando escribe de “Traiciones de México” (ya Mario Granados se encargó de especificar la preposición), todo para denostar a militantes de su partido que, según acusa, trabajaron en las elecciones recientes a favor de los candidatos del PRI; con unos brincos en la historia de México desde Victoriano Huerta pasando por su fantasma predilecto, el Peje. No se midió el legislador. Ya pasó mucho tiempo para que reclame en la escuela primaria el atraco de que fue objeto en materia de historia.

Donde tampoco se midió fue en la homilía que recetó en su última colaboración en La Jornada Aguascalientes. Lo que menos se esperaba de un líder parlamentario es que, en un pleno desconocimiento, o en último caso, importándole un rábano, del estado laico, se dedique a convocar a las celebraciones religiosas con motivo de la fiesta a la Virgen de la Asunción. Cruzado de nuevo cuño borró del mapa al mismísimo Obispo con su arenga.

Lo escribe Roberto Blancarte en Milenio Diario el 13 de Agosto: “lo que los comentaristas y comunicadores laicos critican no es que algunos funcionarios públicos declaren tener convicciones religiosas o que su formación profesional incluya estudios o formación eclesiástica , sino que, por un lado eso evidentemente no los capacita para ser secretarios de estado en una cartera como por ejemplo la Secretaria de Economía y, por otra, que alguien con una formación clerical o clericalizada (que no es lo mismo que religiosa), es obvia, lógica y naturalmente sospechoso de ser una persona que intentará borrar la indispensable separación entre creencias personales y su función como servidor publico”. (El subrayado es mío).

En su despedida como colaboradora de La Jornada Aguascalientes del pasado domingo 1 de Agosto y que por un accidente no circuló la versión impresa, Reyna Mora hace las siguiente reflexión en el párrafo final: “Lectores solo con ustedes, este diario puede ser mejor, hagan que quienes se quedan sean vehículo de los que no tienen voz, no de quienes ostentan el poder” Suficientemente claro.

A los servidores públicos les recomiendo (nuevamente) leer a Bertrand Russell en su libro “Religión y Ciencia”, pero sobre todo a hacer el ejercicio de análisis ampliado a nuestros días ya que el texto fue escrito en 1935. Seguramente le daría un infarto fulminante a Russell.